El transporte de medicamentos y muestras biológicas exige un nivel de precisión y control absoluto. Cada etapa de la cadena logística debe garantizar que los productos lleguen en condiciones óptimas, ya que cualquier interrupción puede tener consecuencias críticas tanto para la salud como para la investigación.
La fragilidad de la cadena de frío
Muchos medicamentos y muestras requieren mantenerse en rangos de temperatura estrictos. Una variación mínima puede comprometer su estabilidad, reduciendo su eficacia o incluso volviéndolos inutilizables. La cadena de frío es, por lo tanto, el eje central de la seguridad en el traslado.
Principales riesgos de una interrupción
- Pérdida de eficacia terapéutica: medicamentos que no conservan sus propiedades pueden poner en riesgo tratamientos.
- Resultados inválidos en análisis: muestras biológicas alteradas generan datos poco confiables, afectando diagnósticos y estudios clínicos.
- Desperdicio económico: la reposición de productos dañados implica costos elevados y retrasos en la atención.
- Impacto institucional: fallas en la cadena afectan la credibilidad de los sistemas de salud y de los laboratorios.
Factores que pueden provocar interrupciones
- Cortes de energía en instalaciones de almacenamiento.
- Fallas técnicas en equipos de refrigeración o transporte.
- Exposición accidental a luz o calor durante la manipulación.
- Demoras logísticas por condiciones climáticas o imprevistos operativos